Usted está aquí: El cáncer Terapia por calor

Paciente con cáncer de pulmón En la fotografía se puede apreciar que las células cancerígenas han empezado en la piel de la espalda y se han infiltrado desde ahí hasta el pulmón. Aplicando calor en la zona afectada llegaron a salir hasta tres núcleos.

El Dr. Han obtuvo en España la patente sobre este tratamiento y la fabricación del elemento necesario para aplicarlo.

El tratamiento con este artilugio consiste básicamente en dirigir el vapor producido por la cocción de unas plantas medicinales, sin que se produzcan quemaduras, al lugar donde se encuentra la enfermedad.

Es muy eficaz en la potenciación de la inmunidad contra todos los tipos de enfermedades, incluido el cáncer. Recordemos que las células cancerígenas mueren si se ven sometidas a una temperatura superior a 42° C.

Hace 25 años el Dr. Han padeció cáncer en el cuello y tratándose con este vapor durante 3 meses consiguió recuperar la salud. Posteriormente, ha sido aplicado en distintas patologías, comprobándose su eficacia en la curación de las mismas:

Aplicando el tratamiento Esta fotografia certifica que todos los cánceres comienzan en la piel, donde hay poco calor. Debemos respetar la providencia natural y las señales del semáforo de nuestro cuerpo. El objeto de la medicina es salvar vidas.

Al cáncer no le gusta el calor

Las células cancerígenas no pueden brotar en aquellos lugares con temperatura superior a 42ºC. En base a esto, algunas terapias buscan aumentar la temperatura de la zona tumoral para contrarrestar el crecimiento cancerígeno.

La temperatura del interior del organismo veríamos que esta es de 42°C, si bien en la parte exterior esta puede ser de 36º a 38°C. Esta es la razón por la cual, para evitar el calor, los cánceres se originan en la zona exterior del organismo. Desde ahí se desarrollan y se generan sus núcleos y raíces que posteriormente se infiltran descendiendo hacia el interior de los órganos afectados dañando el funcionamiento de los mismos.

Los órganos denominados fuego en la medicina oriental son el corazón y el intestino delgado que generan el calor en la parte alta y baja del cuerpo respectivamente. Ninguno de estos órganos se ve afectado por el cáncer.

Los resultados en el tratamiento de cánceres obtenidos con la terapia con calor del Dr. Han no hacen sino corroborar esta idea.