El cáncer se puede curar

(Extracto del libro Los nuevos jinetes del Apocalipsis..., Dr. Han Dong Kyu)

Hasta ahora muchos médicos especialistas en cáncer han llevado a cabo investigaciones para buscar las causas del mismo sin lograrlo. Si estas causas no se conocen intentar curar el cáncer es como abrir una puerta sin tener llave. Existen, sin embargo, personas de gran voluntad que han realizado estudios por sí mismas, gracias a los cuales los conocimientos sobre esta enfermedad son cada día mayores.

En la antigua medicina oriental ya se escribió acerca del cáncer, considerándolo como un tumor cuya denominación tenía el significado de duro como la piedra. La medicina occidental lo denominó «carcino» o «carcinoma», que significa duro como el cangrejo. Esto nos lleva a pensar que el cáncer ya existía en la antigüedad. Sin embargo, el hecho de que en la antigüedad existieran numerosas enfermedades que causaban la muerte al ser humano hizo que no se prestara atención a una enfermedad llamada cáncer.

La historia del mundo es una lucha y tradicionalmente se han venido resolviendo todos los problemas mediante la guerra. También la historia de la medicina es una lucha por encontrar la verdad. Sin lucha no hay desarrollo y se produce el estancamiento. [...]

Durante 200 años millones de personas murieron a causa del escorbuto, lo que no hubiera sucedido si se hubiera comprobado la eficacia de la medicina a base de hojas de pino [nota: remedio traído a Europa por el explorador Jacques Galché después de uno de sus múltiples viajes, con el que un indio había curado a sus marineros -las hojas de pino contiene una gran cantidad de vitamina C- y que fue denostado por la clase médica del momento].

Al leer estos hechos se observa que buenos descubrimientos han sido recibidos con rechazo por quienes no conocen la verdad. En otras palabras, el pensamiento dogmático es un obstáculo para el desarrollo. [...]

El problema del cáncer es mundial por lo que no es preciso centrar todas las expectativas en los logros de determinados países desarrollados ni institutos famosos. Son necesarios todos los métodos existentes: los orientales, los occidentales, los conocimientos de los curanderos, etc. Sería necesario unir todos los métodos y conocimientos. La autoridad y la exclusividad de cualquier persona en este tema es inútil.

Con este pensamiento he investigado durante 30 años y ahora pienso que hay posibilidades de curarIo. Si existe una enfermedad llamada cáncer también habrá una medicina en el mundo para tratarla. He buscado durante estos 30 años y he encontrado medicinas curativas contra el cáncer.

Hay muchos tipos de cáncer con características diferentes y creo que mis remedios son suficientes para curarlos todos. Estas medicinas contienen, además de un elemento curativo del cáncer, otros componentes como calmantes o vitaminas. Aplicando un método de análisis científico se puede aislar el elemento curativo del cáncer de manera que con una cantidad menor de medicina se puede llegar a curar en un 90% el principio del cáncer. Quiero decir, al igual que Jacques Galché habló de su medicina contra el escorbuto, que hay que crear una medicina mejor para combatir el cáncer. Si mi ayuda fuera necesaria al gobierno o a algún instituto de investigación estoy dispuesto a ayudar y cooperar en todo aquello que haga falta. He padecido cáncer en la cabeza, la oreja, la boca, el cuello, los testículos y de hemorroides hace 15 años.

Quiero ayudar a liberar de sufrimientos a los enfermos y salvar su vida. Este el motivo por el que publico el presente libro.